Cómo usar Tsukigo
Tsukigo es un catálogo de historias escritas para que entiendas cada vez más de un idioma nuevo, historia a historia. Por dónde empezar depende de lo que ya sepas de él.
Por dónde empezar
Desde cero
Empieza por el curso de inicio: aprenderás el vocabulario básico con ejercicios pensados para ello y, si el idioma tiene su propia escritura, también a leerla. Está disponible para japonés, ruso, chino e inglés.
Con lo básico
Ve directo al catálogo y lee lo que Tsukigo te ponga delante. Es el camino más corto, y el que casi todo el mundo debería tomar.
Con cierto nivel
Primero elige tu nivel, para que las recomendaciones empiecen donde de verdad estás y no en el principio: japonés, ruso, chino o inglés.
Qué leer después
Tsukigo te recomienda cada historia a partir de las palabras que has visto hasta ahora, para que la dificultad suba de forma gradual, y las recomendaciones mejoran cuanto más lees. No tienes que seguirlas: explora cualquier nivel o tema cuando quieras un cambio.
Cómo leer una historia
- 1
Elige una historia
Toma una de las que Tsukigo te recomienda, o busca la tuya por nivel, tema o dificultad. El pequeño indicador que lleva cada historia te dice si está a tu medida: lo está si puedes seguirla y aun así encuentras algunas palabras nuevas.
- 2
Escucha primero
Reproduce el audio de la historia antes de leer una sola palabra. ¿Cuánto captaste? Fíjate en las palabras y las frases a las que quieres volver.
- 3
Léela
Toca una palabra para ver su significado y su pronunciación; toca una frase para ver la traducción completa. La pronunciación y los significados bajo las palabras tienen cada uno su propio ajuste: desactivados, en todas las palabras o solo en las que todavía estás aprendiendo.
- 4
Escucha otra vez
Reproduce el audio una vez más ahora que ya conoces la historia. Lo que entiendes de oído la segunda vez es lo que ya se te está quedando.
- 5
Márcala como leída
Es así como Tsukigo sabe qué palabras has visto y qué darte después.
Aprovéchalo al máximo
- Lee un poco cada día. Más vale la constancia que las sesiones largas y esporádicas.
- Elige historias un poco por encima de tu zona de confort. Cada historia debería sumarte palabras nuevas o afianzar las que ya conoces.
- No te detengas a buscar cada palabra: lee para captar el sentido. Así es más agradable y se parece más a como vas a usar el idioma de verdad.